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Por Dolores Cox

Se les ha pedido a enfurecidos/as activistas anti guerra que llenen la sala del Tribunal el 11 de octubre en apoyo a Paul Bergrin, un abogado que ha intentado responsabilizar a militares y funcionarios gubernamentales por la tortura en la prisión de Abu Ghraib en Irak.

El ex presidente George Bush y el secretario de defensa Donald Rumsfeld son ciertamente culpables de crímenes de guerra, junto al ex vicepresidente Dick Cheney, el subsecretario de defensa Paul Wolfowitz y el asesor de la Casa Blanca Alberto Gonzales (quien más tarde se convirtió en fiscal general de Estados Unidos). Estos criminales de alto nivel mintieron deliberada e intencionalmente, negando todo conocimiento de las técnicas de tortura en Abu Ghraib. La tortura es ilegal y viola la Convención de Ginebra y las leyes sobre los reglamentos para combates e interrogatorio del mismo Departamento de Defensa de Estados Unidos.

Bergrin, un renombrado abogado defensor de personas pobres y de color, ex militar y ex fiscal, ha estado luchando agresivamente para enjuiciar a Bush y a Rumsfeld por los abusos en Irak. Bergrin fue uno de los primeros en sacar a la luz los documentos que autorizaban las prácticas de encapuchar, desnudar y utilizar perros en Abu Ghraib.

En 2004 y 2005 Bergrin trató de hacer que Bush y Rumsfeld rindieran cuentas. Cuando Bush anunció en 2004 que quería que se destruyera Abu Ghraib, Bergrin obtuvo una orden judicial para detener las acciones de Bush, declarando a la prisión como una escena de crimen.

Bergrin también ha sido el único fiscal en la historia militar de Estados Unidos en ganar el derecho de poner a un alto funcionario militar, el coronel Michael Steele, en la silla de los acusados. En el 2006 Steele comandó una unidad de la División Aerotransportada 101 en Irak. Bajo su mando, civiles iraquíes fueron detenidos varias veces y pueblos regularmente atacados por soldados estadounidenses. Una de estas redadas, la llamada Operación Triángulo de Hierro, implicó el asesinato de cuatro iraquíes desarmados en una isla en la provincia norteña de Salahuddin. Los soldados, uno de los cuales representa Bergrin, recibieron órdenes de disparar a cualquier iraquí hombre de edad militar que se viera. Por cierto, la película “Black Hawk Down” se basa en las acciones del coronel Steele en Somalia.

A Steele se le confirió inmunidad a cambio de su testimonio pero todavía no ha subido al estrado. En enero 2007, una semana antes de que el caso fuera presentado en corte, Bergrin fue detenido por cargos infundados. Como resultado, el caso de la Operación Triángulo de Hierro nunca fue enjuiciado. El soldado que Bergrin defendía, Corey Clagett, como consecuencia aceptó un acuerdo con el fiscal. Él y otros dos soldados fueron llevados a un tribunal militar, encarcelados y sentenciados de 10 a 18 años de prisión.

En abril 2009, Bergrin anunció públicamente en el Star Ledger de Newark su intención de reabrir uno de los casos de Abu Ghraib después de que la administración Obama circulara documentos que implicaban a la Casa Blanca en la autorización de tortura en Abu Ghraib. Bergrin trató de exonerar a Clagett de nuevo y además exigió que Clagett fuera procesado en EE.UU., no en Irak, para que el público estadounidense supiera más de lo que estaba pasando.

El mes siguiente Bergrin fue detenido por segunda vez bajo una serie de cargos. En la audiencia de fianza en Newark, N.J., los fiscales entablaron una petición de detención por un agente especial de la Administración de Cumplimiento de Leyes sobre las Drogas (DEA por sus siglas en inglés), aseverando que Bergrin no debía ser puesto en libertad bajo fianza porque tenía bienes en el extranjero, cuatro pasaportes falsos y había mandado a un informante del FBI a asesinar a un testigo. Los medios corporativos también han estado difamándolo injustamente.

Aunque ninguna de las declaraciones del fiscal fue corroborada, la juez Madeline Arleo negó la petición de fianza e incluyó una multa de $50.000. Bergrin fue inmediatamente llevado a confinamiento solitario por nueve meses — y permanece en prisión hoy en día.

El 11 de octubre el juicio de Bergrin está pautado para empezar en la corte federal en Newark. La juez ha decidido que él puede defenderse, pero tendrá que llevar puesto un brazalete de choque eléctrico mientras que esté en la corte para que los mariscales federales le puedan dar choques si se acerca demasiado al lugar del jurado o si camina más allá de su estrado designado.

Mientras tanto, la prisión de la Bahía de Guantánamo sigue abierta. Y la tortura y los asesinatos de civiles del Cercano Oriente por el gobierno estadounidense se han hecho algo “aceptable bajo ciertas condiciones” — todo bajo el pretexto de la llamada “guerra contra el terrorismo”.

Por más información vea www.paulbergrin.org.

 
 
Por Dianne Mathiowetz
Atlanta

22 de septiembre – Es la mañana después del asesinato premeditado y a sangre fría de Troy Anthony Davis por el estado de Georgia.

El Internet y otras formas de medios de comunicación social, así como periódicos, radio y televisión, están llenas de imágenes de los miles de personas que se reunieron en varias ciudades de los EE.UU., en todo el mundo y frente a los muros de la cárcel de Jackson en Georgia que alberga la cámara de la muerte.

Millones de personas hicieron llamadas telefónicas y enviaron cartas, mensajes en Twitter y mensajes de correo electrónico, unidas en la demanda de que la ejecución de Davis se detuviera. Se hicieron llamamientos a todas y cada una para que intervinieran, desde el director y los guardias de la prisión hasta al presidente Barack Obama. La Corte Suprema detuvo la ejecución por casi cuatro horas, pero luego selló la muerte de Davis sin ningún comentario.

Los hechos de este caso son bien conocidos

Davis fue juzgado en 1991 por el asesinato dos años antes, del oficial de policía de Savannah, Mark MacPhail quien a la sazón estaba fuera de servicio.

No se pudo producir ninguna evidencia física o forense que vinculara a Davis con el tiroteo. El arma homicida nunca se encontró. No se encontraron huellas dactilares, evidencia de sangre o residuos de pólvora.

El juicio se celebró en Savannah, una ciudad del sur, donde el lugar de un antiguo mercado masivo de esclavos es una zona turística llena de boutiques y bares, y donde sobresalen marcadamente las diferencias entre las áreas donde vive la gente negra y el área de parques cubiertos de musgo español y mansiones de la élite de la ciudad.

La fiscalía se basó en el testimonio de testigos presenciales. Más tarde, siete de los nueve testigos retractaron o alteraron sus declaraciones, alegando coerción policial, amenazas o intimidación. Sin embargo Davis, un joven negro, fue encontrado culpable de matar al oficial de policía blanco.

Davis siempre mantuvo su inocencia. Lo declaró nuevamente mientras se encontraba atado a una camilla en espera de la letal inyección.

En todos los lugares donde se llevaron a cabo las protestas ayer por la noche, las propias palabras de Davis a sus partidarios/as fueron repetidas y reforzadas.

En estas últimas oportunidades para hablar de su pendiente muerte, mientras mantenía esperanza, dejó claro que ha habido otros Troy Davis en el pasado – gente inocente condenada y ejecutada por un sistema judicial totalmente racista e injusto. Dirigió sus palabras a los otros Troy Davis en corredores de la muerte. Y habló de las más de 2 millones de personas que se encuentran hoy en cárceles y prisiones estadounidenses, muchas igual que él – jóvenes, procedentes de las comunidades de color, trabajadores/as, a menudo pobres.

El mensaje de Davis a todas aquellas personas que firmaron peticiones, escribieron cartas, protestaron y trabajaron sin descanso para salvar su vida, es que deben transferir esa pasión y ese compromiso para acabar con la pena de muerte en los EE.UU. y luchar siempre por la justicia.

La historia brutal y racista de Georgia

Georgia tiene una historia larga y sangrienta. Se inicia con la importación y venta de esclavos/as africanos/as y continúa con la brutal eliminación forzada del pueblo Cherokee y otros pueblos indígenas por el Sendero de Lágrimas.

Se extiende desde el Motín Racial de Atlanta en 1906, cuando 10.000 hombres y niños blancos arrasaron el centro de Atlanta en un frenesí asesino, matando y golpeando gente negra y quemando sus negocios, hasta el linchamiento de Leo Frank en 1915 por una turba anti-judía formada por prominentes líderes de Marietta.

Los días de la segregación Jim Crow generaron el asesinato por el Ku Klux Klan de dos parejas negras en Ford Bridge en Moore en el 1946. Fue el uso caprichoso y arbitrario de la pena de muerte en Georgia, como se reveló en el caso Furman en 1972, lo que ocasionó que la Corte Suprema declarara una moratoria sobre la pena capital. Posteriores casos de Georgia ante el máximo tribunal permitieron la reanudación de la pena de muerte y negaron la admisión de los patrones históricos de discriminación racial como evidencia.

Sin duda, el suelo de arcilla roja de Georgia está manchado con la sangre de muchas víctimas del racismo, la pobreza y la intolerancia.

Estadísticas recientes muestran que Georgia tiene la tercera tasa de pobreza más alta en Estados Unidos. Se encuentra entre los principales estados con ejecuciones hipotecarias. Sus cifras de desempleo son siempre superiores al promedio nacional. En cada índice de bienestar social — desde la salud hasta la calidad de la educación — Georgia está cerca del final de la lista.

La pena de muerte en Georgia se remonta a los primeros días coloniales, cuando la pena capital estaba dirigida a sofocar la resistencia de los/as esclavos/as así como en contra del organizar para lograr la abolición.

La pena de muerte es la herramienta suprema de una clase dominante explotadora empeñada en mantener su autoridad sobre todos/as aquellos/as cuyo trabajo proporciona sus ganancias.

Esta flagrante injusticia después de los 22 años de lucha que llevó Davis para reivindicar su inocencia ante numerosos tribunales, ha desgarrado el velo del debido proceso y la legalidad y reveló la monstruosidad de este sistema judicial basado en la clase y en la raza.

¡En nombre de Troy Davis, la hora de la lucha de masas, la organización y la resistencia es ahora!

PostScript: En la mañana del 22 de septiembre, el estado de Georgia emitió una orden de ejecución para Marcus Roy Johnson, a ser cumplida entre el 5 y el 12 de octubre.

 
 
Por Monica Moorehead

20 de septiembre — La Junta Estatal de Libertad Condicional y Perdón de Georgia negó esta mañana el indulto al recluso condenado a muerte, Troy Davis. Con esta última decisión y todos los demás canales legales aparentemente agotados, Davis enfrenta la inminente ejecución el 21 de septiembre a las 7 PM en la Prisión de Diagnóstico y Clasificación de Georgia.

Las otras tres veces que Davis, un afroamericano de 42 años de edad, ha enfrentado una inyección letal, le fue concedida una suspensión de la ejecución. Hay una campaña de último minuto para presionar al fiscal de distrito Larry Chisholm, quien pidió la pena de muerte para Davis en el juicio original para que retire la sentencia de muerte.

Millones de personas en los Estados Unidos y en todo el mundo se han indignado por esta horrenda decisión. Esta indignación se ha expresado en cientos de protestas, especialmente el 16 de septiembre, día oficial de solidaridad global con Troy Davis.

Luego, una vez que la Junta permitiera la ejecución de Davis, la gente respondió llamando a demostraciones de emergencia en Nueva York, Baltimore, Atlanta y en otros lugares en los Estados Unidos y en todo el mundo para el 20 y 21 de septiembre.

Cientos de miles de personas firmaron peticiones organizadas por Amnistía Internacional, el NAACP y el Centro de Acción Internacional (IAC-CAI) que generaron millones de cartas a la Junta, a representantes del Congreso, la Casa Blanca, y al gobernador de Georgia exigiendo la no ejecución de Troy Davis.

Si uno está encadenado, todos/as estamos

Frente a la oficina de la Junta en el centro de Atlanta, el reverendo Marvin Morgan se encadenó a un asta para protestar por la negación del indulto. Luego declaró que había comenzado una huelga de hambre. Morgan dijo: “Si el estado de Georgia puede matar intencionalmente una persona en un caso que está rodeado de tanta duda, entonces estamos todos enfrentando la misma suerte”. (Los Angeles Times, 20 de septiembre)

De las largas cadenas que lo sujetaban, cerradas con un candado Master, dijo que “representaban el que cuando una persona está en condiciones esclavitud, estamos todos en condiciones de esclavitud. No estoy loco. Creo que esta acción indica mi cordura más que otra cosa”. Morgan, de 63 años de edad, fue detenido luego por una media docena de policías por entrar a propiedad estatal.

Davis fue acusado de asesinato en primer grado por el disparo a un oficial de policía en 1989, Mark MacPhail en Savannah, Georgia. Fue condenado a muerte en 1991, basado en el testimonio de varios testigos oculares. Años más tarde, al menos siete de esos testigos se retractaron de su testimonio, diciendo que fueron coaccionados por la policía para implicar a Davis.

Una miembro del jurado, Brenda Forest, dijo públicamente que si hubiera tenido toda la información durante el juicio de ­Davis, nunca lo hubiera declarado culpable.

Edward DuBose, presidente de la Conferencia del Estado de Georgia del NAACP, quien visitó a Davis después de la decisión de la Junta, dijo: “Esto es más grande que Troy. Refleja verdaderamente la actitud de un país y un estado que todavía ven la vida de los negros como algo carente de sentido. Esa es la única conclusión que se puede sacar de la decisión tomada por la junta de libertad condicional”. (www.eons.com, 20 de sept.)

Como reacción a la decisión sobre el indulto, Laura Moye, una represente en Georgia de Amnistía Internacional, declaró en una rueda de prensa el 20 de septiembre: “Ésta es una afrenta a los derechos humanos. Esto no es solamente un caso aquí en Georgia donde más de 40.000 personas han unido sus voces al firmar nuestras peticiones. Éste es un caso internacional de derechos humanos. Estamos enfrentando un escándalo internacional de derechos humanos mañana”. (MSNBC)

Cuando fue preguntada por un reportero de MSNBC ¿qué seguirá a la negación del indulto?, Dianne Mathiowetz, una líder del IAC-CAI de Atlanta, dijo “Nunca se termina la lucha por la justicia. Troy mismo lo ha dicho muchas veces. Él quiere que a todos/as sus seguidores/as les preocupe no solamente los hechos de su caso y la negación de justicia en su caso, sino que extendamos ese activismo a los/as miles y miles de otros/as que están encarcelados/as y están enfrentando la muerte. Vamos a continuar con la lucha. Todavía estamos tratando de parar esta ejecución aquí en Georgia. No nos damos por vencido”. (20 de sept.)

Cuando le preguntaron sobre la gente que demanda la justicia para Troy, Mathiowetz contestó, “Las millones de personas que están observando este caso no son personas de alto perfil. Es gente que está perdiendo sus empleos, sus casas, enfrentando sus propias situaciones con el sistema de justicia criminal, ya sean los bancos que ilegalmente ejecutan una hipoteca, los patronos que les despiden, etc.

“La cuestión del porqué de esta decisión de la junta cuando ellos previamente habían dicho que ningún/a prisionero/a sería ejecutado/a en Georgia si quedaba alguna duda, y claramente no había no sólo una sombra de duda, sino montañas. En mi opinión, esta es una decisión política, una decisión que no está basada en la ley”.

Esta reciente atrocidad ha destacado nuevamente la injusticia racista que está tejida en la sociedad estadounidense, especialmente cuando un hombre negro es acusado de matar a un policía blanco. En nueve de cada diez casos, la pena capital está envuelta. El caso del prisionero político con condena de muerte en Pensilvania Mumia Abu-Jamal, es un caso puntual.

La decisión de la junta de Georgia era sobre la protección de la reputación de la policía que forzó a testigos a testificar contra Davis. En otras palabras, si la vida de Davis tiene que ser sacrificada para cubrir la mala conducta de la policía, que así sea. Este punto de vista es la norma, no la excepción.

Mathiowetz dijo a WW/MO: “Si todavía hay alguna persona que tenga dudas sobre la inocencia de Troy Davis, ahora no hay duda sobre la culpa del estado de Georgia de ir hacia adelante con una sentencia de muerte cuando tanta duda ha salido sobre el veredicto original del juicio.

“Para todos los millones de personas que están observando este caso, la decisión de la junta deja claro que este sistema no tiene nada que ofrecer al pueblo — ni justicia, ni empleos, ni cuidado de salud, ni educación, ni imparcialidad”.

Parece que la sangre de otra persona oprimida, la de Troy Davis, goteará de las manos ya sangrientas de Georgia.

 
 
Por Abayomi Azikiwe
Editor, Pan-African News Wire

El presidente Barack Obama, enfrentando enormes desafíos a su reelección en el 2012, así como la posible erosión adicional de la base del Partido Demócrata en el Senado y la Cámara de Representantes, dio a conocer la Ley Americana de Empleos durante una intervención especial ante una sesión conjunta del Congreso el 8 de septiembre. El 12 de septiembre anunció la presentación de una propuesta de $447 mil millones al Congreso que supuestamente está destinada para crear empleos en medio de la peor crisis económica desde la Gran Depresión de la década de 1930.

Sin embargo, ¿podrá realmente crear empleos este plan que no tiene ningún tipo de calendario o metas específicas?

¿Podrá el sistema capitalista estadounidense generar empleos a largo plazo sin una reestructuración fundamental de las prioridades de la economía política que se orientan hacia el mantenimiento del status quo y la maximización de las ganancias para quienes controlan los medios de producción?

Teniendo los/as africano-americanos/as y los/as latinos/as tasas de desempleo mayores a la de la población blanca, ¿abordará este plan seriamente el racismo y la opresión nacional inherente que se encuentran en el centro del dispar impacto de la política económica capitalista en el período actual? ¿O se trata simplemente de otra táctica de la campaña electoral para inspirar y movilizar potencialmente la base de los/as votantes del Partido Demócrata en noviembre de 2012?

Con el fin de responder a estas preguntas es esencial que los/as trabajadores/as y la población oprimida dentro de los Estados Unidos se organicen de manera independiente a fin de elevar las demandas económicas y sociales que hablan directamente a sus necesidades. En la actualidad, la crisis de desempleo debe considerarse en el contexto más amplio del carácter de la actual fase de la globalización capitalista.

El desempleo es mayor entre los/as afroamericanos/as

El plantear la cuestión de puestos de trabajo debe comenzar desde el marco de poder garantizar el empleo pleno y la eliminación de la pobreza. Ninguno de estos temas fue abordado por Obama en su discurso ante el Congreso o en su discurso del Día del Trabajo en Detroit el 5 de septiembre.

La tasa general de desempleo en los EE.UU. ahora se encuentra oficialmente en el 9,1 por ciento. Esto significa que aproximadamente de 15 a 16 millones de personas están buscando empleo y no pueden encontrarlo.

Sin embargo, una vez que se toma en cuenta el número de trabajadores/as descorazonados/as por no encontrar empleo y los/as empleados/as a tiempo parcial, el número de personas que necesitan trabajo es de más de 30 millones. Al mismo tiempo en la comunidad latina la tasa de desempleo oficial es del 11,3 por ciento.

Superando todos los grupos nacionales está el afroamericano, cuya tasa de desempleo está oficialmente en el 16,7 %, más del 15,9% por ciento en julio.

Para los hombres afroamericanos la tasa de desempleo creció un punto porcentual en agosto, llegando al 18 por ciento. Para los/as jóvenes afroamericanos/as entre las edades de 16 y 19, la tasa de desempleo oficialmente se calculó en 46,5%, subiendo abruptamente del 39,2% en sólo un mes.

Aunque al parecer 155.000 afroamericanos/as fueron contratados/as en agosto, esto fue contrarrestado por el creciente número de personas que buscaban empleo donde ninguno estaba disponible.

El jefe del Caucus negro del Congreso, Emanuel Cleaver de Missouri, dijo que el Caucus iba a “ofrecer sugerencias al Presidente Obama antes de su discurso a la nación sobre el empleo”. Desde el comienzo del 112vo Congreso, el grupo legislativo afroamericano ya ha presentado 40 propuestas de puestos de trabajo, ninguna de las cuales fue considerada por la administración o por el pleno de la cámara de representantes.

La miembro del Caucus, Maxine Waters de California, quien ha criticado a la administración por no abordar el impacto específico de la crisis económica sobre los/as afroamericanos/as — aunque ella consta en récord por apoyar la Ley Americana de Empleos — señaló que no se hizo ninguna mención específica sobre los efectos dispares en esta comunidad que ha sufrido mucho más bajo la era del capitalismo de bajos salarios.

Desigualdad estructural
y pobreza creciente


La pobreza ha ido aumentado en los Estados Unidos a un ritmo alarmante, especialmente en las comunidades afroamericanas. Un informe reciente del Centro Conjunto para Estudios Políticos y Económicos documenta este hecho con datos del censo de Estados Unidos de 2010.

Titulada “The Lost Decade” (La década perdida) refiriéndose a los años 2000, dice el informe que la “Pobreza concentrada ha aumentado considerablemente desde el año 2000. Aproximadamente uno de cada 11 residentes de áreas metropolitanas estadounidenses o 22,3 millones de personas, ahora viven en un barrio donde el 30 por ciento o más vive en la pobreza”.

Además, el informe señala que “el número de personas en barrios de alta pobreza aumentó en casi 5 millones desde el año 2000, cuando 18,4 millones de residentes en áreas metropolitanas (7,9 por ciento del total) vivían en barrios de alta pobreza. Entre 2000 y 2009, el número de personas en la pobreza creció en 10 millones, de 33 a 43 millones, elevando la tasa de pobreza del 11,3 por ciento al 14,3 por ciento”.

Refiriéndose específicamente a los/as oprimidos/as por su nacionalidad en los EE.UU., informa el estudio que los/as “afroamericanos, hispanos y americanos indígenas son sustancialmente más propensos a vivir en barrios de alta pobreza que los blancos no hispanos. Uno de cada cuatro afroamericanos (7,6 millones de personas), uno en seis hispanos (7,1 millones de personas) y uno de cada ocho americanos indígenas (150.000 personas) en América metropolitana vive en una sección censal en la que un 30 por ciento o más de la población está en la pobreza”.

Según el reporte, es importante destacar que: “Uno de cada nueve residentes nacidos en el exterior también vive en vecindarios de alta pobreza. Estas proporciones contrastan marcadamente con el estimado de uno en 25 blancos no hispanos (6,3 millones) que vive en una de estas secciones. Al igual que las tendencias generales, estas altas cifras representan un retroceso substancial para los afroamericanos y latinos comparado con el progreso en los años 90 de los blancos no hispanos, la mayoría de ellos nacidos en el país [EE.UU.]”.

La cuestión nacional no puede
ser solucionada bajo el capitalismo.


Estas atroces cifras, provistas por el mismo gobierno estadounidense, muestran que la tendencia actual dentro del sistema capitalista resultará inevitablemente en el aumento del empobrecimiento del pueblo trabajador, especialmente el de las naciones oprimidas. La Ley Americana de Empleos no está diseñada para tratar estas disparidades, y quizás solamente servirá como una consigna de campaña para el Partido Demócrata.

Además, ha habido dos intentos en el Congreso por decretar empleo pleno en los Estados Unidos. La Ley de Pleno Empleo ya estaba debilitada para cuando llegó a promulgarse en Ley de Empleo de 1946. Sin embargo, cuando el desempleo empezó a subir en los años 70, algunas de las provisiones que habían sido quitadas de la ley fueron restauradas en la Ley Humphrey-Hawkins de Empleo Pleno y Crecimiento Balanceado de 1978.

El hecho de que no haya discusión por parte de la Administración o del Congreso sobre la implementación de la ley de 1978, la cual requiere que el gobierno federal cree empleos cuando la tasa de desempleo excede el 4 por ciento, es indicativo de que hay una falta de voluntad política por parte de los/as políticos/as de los dos partidos de la clase dominante así como de la burguesía, por eliminar el desempleo y menos aún la pobreza.

El plan de Obama de proveer más incentivos de impuestos para que las empresas empleen a más trabajadores/as es un fracaso ya probado. Siendo la política estatal desde la época de Reagan, ha sido acelerada desde el comienzo de la administración Bush en 2001.

El enorme crecimiento de los gastos militares desde la administración Bush ha ido paralelo a las tasas más altas de desempleo y pobreza. Lo mismo ocurre con los masivos rescates multimillonarios de las instituciones financieras y corporaciones transnacionales desde 2008.

Es solamente bajo un sistema socialista donde una economía planificada está instituida, que las cuestiones de opresión nacional, pobreza y empleo pleno pueden ser tratadas adecuadamente. Es la meta del sistema capitalista el acrecentar al máximo sus ganancias y debilitar más a la clase obrera, no el proveer empleos y prosperidad para la mayoría del pueblo.

Por consiguiente, los/as trabajadores/as y los/as oprimidos/as nacionalmente deben abandonar los partidos de la clase dominante en los Estados Unidos y avanzar su propio programa político con el objetivo de eliminar la opresión nacional, la pobreza y el desempleo. Esto sólo se puede hacer con un programa consciente de educación política masiva, organización y movilización para no solamente defender los logros del pasado sino para crear sociedades sin explotación del futuro.

 
 
Por Fred Goldstein

La economía capitalista se encaminó hacia una crisis renovada cuando el gobierno estadounidense anunció que no se crearon nuevos empleos en el mes de agosto. Esta desastrosa noticia para los/as 30 millones de trabajadores/as desempleados/as y subempleados/as en los EE.UU. llega en el contexto de una amenazante desaceleración económica mundial.

Además de las cifras del cero crecimiento de empleos en agosto, la cantidad de puestos de trabajo creados para los meses de junio y julio fue revisada y rebajada por un total de 58.000. La cifra de cero empleos es parte de una tendencia de desaceleración.

Mientras que esto es una mala noticia para los/as desempleados/as, quienes están trabajando también recibieron un golpe en agosto. Cuanto mayor es el desempleo, mayor será la presión sobre los/as trabajadores/as que aún tienen empleo. Esta presión se manifiesta en las últimas estadísticas.

Las horas trabajadas semanalmente se redujeron de 34,3 a 34,2 horas, mientras que el salario por hora se redujo en un promedio de 3 centavos de dólar. Estas cifras parecen pequeñas, pero sumándose llegan a una disminución promedio de los salarios semanales de casi un 5 por ciento sobre una base anual.

Además, hubo un aumento de 430.000 trabajadores/as “involuntarios a tiempo parcial” — trabajadores/as que necesitan un empleo a tiempo completo pero tienen que trabajar a tiempo parcial, ya sea porque les pusieron pocas horas o porque era lo único que los empresarios estaban ofreciendo a los/as nuevos/as empleados/as.

Los patronos se alegran con el desempleo masivo debido a la competencia que genera entre los/as trabajadores/as, por lo que es más fácil recortar los salarios, acelerar el ritmo de trabajo, recortar los beneficios y por lo tanto exprimir más y más ganancias del sudor de los/as obreros/as. Y lo más importante, mientras más alto es el nivel de desempleo, mayor será la amenaza para los sindicatos, ya que tanto la compañía como el gobierno ponen en la mira los contratos sindicales, a sabiendas de que las huelgas son difíciles de llevar a cabo durante los períodos de alto desempleo.

Los efectos racistas del desempleo quedaron dramatizados de nuevo en agosto, cuando la tasa de desempleo para los/as afroamericanos/as oficialmente alcanzó el 16,7 por ciento, mientras que para los/as latinos/as fue del 11,3 por ciento. Cuando nos fijamos en el número de trabajadores/as que han abandonado la fuerza de trabajo y no se cuentan en las estadísticas de desempleo, los porcentajes de trabajadores/as oprimidos/as sin trabajo son mucho mayores.

Dos años después de la recuperación sin empleo, una nueva crisis se está formando. Ya llevamos más de dos años en la llamada “recuperación”. El sistema de ganancias capitalista, el llamado “libre mercado”, ha dejado a decenas de millones de personas sin empleo a tiempo completo. La tasa de pobreza va en aumento, una sexta parte de la población sufre de hambre, incluyendo una cuarta parte de los/as niños/as; millones de personas enfrentan ejecuciones hipotecarias y desalojos.

Ahora, encima de esta recuperación sin empleos viene la amenaza de una nueva ola de despidos. El crecimiento de la economía de EE.UU. se redujo al 1 por ciento en el primer semestre de este año. De hecho, todo el capitalismo mundial está desacelerándose, ya sea en Europa, incluyendo Alemania, Francia e Inglaterra; en Asia, incluyendo Japón, Corea del Sur, India y China; o en América Latina, incluyendo su economía más grande, Brasil.

El crecimiento económico y los/as trabajadores/as bajo el capitalismo

La cuestión del crecimiento económico es crucial para la condición de la clase trabajadora. Bajo el capitalismo, los/as obreros/as tienen sólo dos condiciones con respecto a los puestos de trabajo: el/la trabajador/a está explotado/a por un patrono capitalista o por algún estrato del gobierno y por lo tanto tiene un empleo, o el/la trabajador/a está desempleado/a. No hay término medio.

El crecimiento de la producción capitalista significa que se necesitan más obreros/as para ser explotados/as y los servicios tienen que expandirse. De esta forma los/as trabajadores/as tienen puestos de trabajo, aunque cada vez más estos trabajos son de bajos salarios, a tiempo parcial o temporeros.

La contracción del crecimiento capitalista significa que los/as trabajadores/as no son necesitados/as por los patronos y por lo tanto son despedidos/as. Los ingresos del gobierno disminuyen, pero los bancos continúan exigiendo a estos gobiernos sus intereses y su principal y los gastos militares continúan por millones de millones, por lo que los/as trabajadores/as gubernamentales son despedidos/as.

La amenaza más reciente y más amenazante para los/as trabajadores/as del gobierno viene del Servicio Postal de Estados Unidos que amenaza con despedir a 120.000 trabajadores/as, cerrar más de 3.000 oficinas de correos y deshacerse de otros/as 100.000 trabajadores/as al no reemplazar los/as que se jubilen o dejen el empleo por otras razones.

Sobreproducción y desempleo

¿Por qué se está desacelerando el crecimiento del capitalismo en EE.UU? Los patronos están sentados en 2 millones de millones de dólares en efectivo. ¿Por qué no están contratando sino despidiendo? No es por la incertidumbre, como afirman sus apologistas; tampoco por las regulaciones gubernamentales.

Es a causa de la contradicción fundamental del mismo capitalismo — la sobreproducción. La producción capitalista crece cada vez más rápido al los patronos utilizar más tecnología, aumentar el ritmo de producción de cada trabajador/a, subcontratar y producir en el exterior en búsqueda de más ganancias. Cada vez más trabajadores/as, no sólo en EE.UU. sino en el mundo entero, producen más y más en menos tiempo con salarios cada vez más bajos.

El salario que reciben los/as trabajadores/as no sólo no aumenta, sino que disminuye, mientras la producción de mercancías que deben ser vendidas obteniendo ganancias se expande a un ritmo galopante. El poder de consumo del pueblo se eleva a paso de tortuga o efectivamente disminuye.

Mientras más tecnología usen los patronos, menos trabajadores/as necesitan. Hay 131 millones de trabajadores/as en nómina actualmente, lo que es menos que el número de trabajadores/as en nómina en el año 2000. Hoy la economía estadounidense está al mismo nivel de producción que estuvo en 2007, antes de que explotara la burbuja inmobiliaria y la crisis económica golpeara al mundo.

Eso significa que los patronos necesitan al menos de 10 a 11 millones menos trabajadores hoy que hace cuatro años. Esto es debido a la tecnología capitalista eliminadora de empleos y a la globalización del sistema de explotación de bajos salarios.

¡Demandemos un programa gubernamental masivo de empleos!

El presidente Obama pronunció un discurso sobre empleos hace pocos días. Este discurso no propuso ningún programa que puede hacer retroceder el desastre del desempleo en este país. La única manera para comenzar a tratar el desempleo masivo, el cual empeorará si hay una nueva desaceleración, es lanzar un programa masivo de empleos por el gobierno.

Tiene que ser a escala de la Administración de Progreso de Obras (WPA por sus siglas en inglés) establecida bajo la administración de Roosevelt durante la Gran Depresión. Siete millones de trabajadores/as fueron empleados/as para construir desde diques hasta puentes, parques, escuelas y carreteras; crearon arte, escribieron obras de teatro, plantaron árboles y realizaron trabajos socialmente útiles.

En esos días, al igual que hoy, los patronos no empleaban a nadie porque en una depresión no podían aumentar sus ganancias vendiendo lo producido. La gente estaba sin dinero y no podía comprar nada. Pero bajo la presión de manifestaciones masivas sobre el desempleo, huelgas generales y tomas de fábricas, el gobierno federal fue forzado a convertirse en el empleador principal. Los edificios de los gobiernos estatales y las alcaldías se convirtieron en centros de trabajo. Las millones de personas que querían trabajar consiguieron trabajo.

Al amenazar una nueva crisis, la única posibilidad de mitigar una nueva ola de desempleos y revertir lo sucedido, es lanzando una lucha masiva por empleos o ingresos y servicios a todos los niveles del gobierno — federal, estatal y local. Los/as Republicanos/as están abiertamente contra una resolución de la crisis, mientras que el Partido Demócrata también está aliado al Wall Street y no ha propuesto nada para atacar la crisis.

Los dos partidos y el gobierno a todos los niveles están diciendo que no tienen dinero. Pero el debate sobre el llamado déficit es un debate falso. Los/as trabajadores/as, las comunidades, los/as jóvenes y los/as estudiantes deben venir primero.

El derecho de los/as trabajadores/as a un empleo, a la alimentación, a la vivienda y a la educación es un derecho fundamental, superior a los derechos de millonarios y multimillonarios; superior al derecho de los banqueros a vivir de los fondos públicos; superior al derecho del complejo militar-industrial a enriquecerse con ganancias de guerra mientras extienden guerras de conquista y ocupación.

Una lucha masiva por una clase trabajadora movilizada en las calles y los lugares de empleo por doquier puede empezar a soltar el dinero de las bolsas de dinero de la clase dominante capitalista. Esta es la única manera de hacer retroceder esta crisis.

A largo plazo, aún un programa de empleos del gobierno bajo el capitalismo solamente puede ser una cura temporera. La WPA no superó la depresión; el desempleo masivo prevaleció hasta la Segunda Guerra Mundial.

La única solución permanente para la crisis de desempleo es eliminar totalmente el sistema de ganancias y hacer que la economía sirva para cubrir las necesidades humanas y no la avaricia humana. La distribución de la riqueza creada por la clase trabajadora debe hacerse en base a la necesidad social y económica. Eso se llama socialismo y funciona mejor donde el nivel de productividad es alto que es exactamente donde se descompone el capitalismo.

 
 
Por Gerry Scoppettuolo y Stevan Kirschbaum

“Nosotros no vamos a celebraciones de jubilación. ¡Vamos a funerales”! gritó Steve Gillis, vicepresidente del Local 8751 de los Steelworkers dirigiéndose a los más de 500 miembros del sindicato de conductores de autobuses escolares de Boston (BSBD por las siglas en inglés, Boston School Bus Drivers Union) y sus partidarios/as reunidos/as en el salón del sindicato de maestros de Boston el pasado 24 de agosto.

La ocasión fue el Mitin de Solidaridad de la Comunidad, Estudiantes, y Trabajadores/as, que forma parte de la lucha por la Jubilación con Dignidad y un Contrato Justo del sindicato. La multitud expresó gritando su aprobación – ya que sin los beneficios de jubilación, los/as conductores/as de autobús no pueden permitirse el lujo de dejar el trabajo y retirarse. Los organizadores del sindicato señalan que después de décadas de servicio, la compañía “los tira a la orilla como un neumático usado”.

Dos horas después, hacia el final de la concurrida reunión, estaba claro que los/as conductores/as haitianos/as, afro americanos/as, latinos/as y blancos/as – se habían unido como una fuerza imparable y estaban dispuestos/as a quitar de la mesa de negociaciones las muchas concesiones exigidas por la Corporación First Student.

Los/as trabajadores/as llevaron la fuerza de la reunión directamente a las largas negociaciones con la empresa y tornaron la “oferta” de asignaciones para las rutas del otoño del 25 y 26 de agosto, en un mitin de dos días en pro de una jubilación digna y un contrato justo.

Los/as conductores/as de autobús están reviviendo la cultura sindical de lucha, superando las exigencias de concesiones por la empresa a la vez que exigen progreso y justicia económica en un momento en que los sindicatos están bajo ataque.

El sindicato está luchando por los beneficios de jubilación para permitir que sus miembros de más edad se puedan jubilar con dignidad. La mayoría de los/as miembros tiene más de 50 años de edad. Actualmente, los/as conductores/as de autobuses son los/as únicos/as trabajadores/as escolares que no reciben ninguna pensión y pierden todos los beneficios cuando se jubilan, incluyendo los seguros de salud y de vida.

Recientemente, un trabajador se jubiló, después de décadas en el trabajo, y murió unas semanas después. Debido a que todos los seguros de salud y vida fueron suspendidos el día que dejó el empleo, su familia no tenía los fondos suficientes para cubrir los gastos del funeral.

El sindicato está exigiendo a la empresa que iguale las contribuciones a la cuenta de jubilación (para que contribuya la misma cantidad que los/as trabajadores/as), un pago único de apreciación y que continúe los seguros de salud y de vida que tenían al momento de jubilación.

Un punto culminante de la reunión fue un homenaje a un grupo de conductores/as veteranos/as mayores de 65 años, encabezado por Bob Traynham, de 74 años; Naomi Miller, de 81 años, y Charlie Hoy, de 71 años.

Durante décadas, el sindicato de conductores de autobús ha sido un faro de sindicalismo militante y de lucha por los derechos civiles, oponiéndose a la segregación escolar racista de Boston y apoyando toda campaña popular en pro de la justicia y contra las guerras.

Richard Stutman, presidente del Sindicato de Maestros de Boston, le dio la bienvenida a los/as conductores/as de autobuses y les prometió la ayuda de los/as maestros/as. El concejal de Boston Charles Yancey dijo a la asamblea, “Ustedes están bajo ataque. No nos equivoquemos al respecto. Hoy el Consejo aprobó una resolución de apoyo a los/as trabajadores/as de Verizon, y es necesario que haya una para ustedes también”. Una bendición estuvo a cargo del obispo Felipe Teixiera OFSC de la Diócesis de San Francisco de Asís.

Siempre firme por nuestros/as hijos/as y por todos/as los/as trabajadores/as

Uno de los momentos más conmovedores durante el mitin fue cuando Myles Calvey, agente de negocios de los/as trabajadores/as de Verizon del sindicato International Brotherhood of Electrical Workers Local 2222, presentó a una delegación de trabajadores/as sindicalizados/as que estuvieron recientemente en huelga contra el gigante de las comunicaciones. ¡“Estamos con ustedes”!, gritó Calvey. ¡”Ellos nos empujarían al océano si se lo permitimos! ¡Tenemos que tomar una posición firme por nuestros hijos/as y por todos/as los/as trabajadores/as”!

Los/as conductores/as de autobús han expresado su solidaridad con estos/as compañeros/as uniéndose a los plantones durante la huelga de Verizon. Calvey reconoció la solidaridad entre los dos sindicatos desde la huelga contra Verizon de 1989, cuando miembros del BSBD fueron detenidos durante las protestas de la Local 2222.

Los concejales de Boston, Félix Arroyo y Tito Jackson ofrecieron su apoyo. Arroyo, el hijo del veterano concejal Félix Arroyo padre, es un organizador sindical reciente del Sindicato de Empleados de Servicios, mientras que el padre de Jackson, Herbert Jackson, fue uno de los fundadores de la Gran Asociación de Trabajadores de Roxbury.

Oradores en solidaridad incluyeron a Sandra McIntosh de la Coalición por una Educación de Igual Calidad; José López, del Grupo de Profesores Activistas; Myia X, líder juvenil de la Red de Mujeres en Lucha, SistaCipher y Politicin with the Sistas; Darrin Howell, de MassUniting; Frantz Dry, de Fanmi Lavalas, Frank Neisser, del Movimiento pro Rescate de los Pueblos; representantes del Greater Boston Labor Council, AFL-CIO y muchos/as oradores/as más.

Este mitin, al igual que el cierre de la “oferta” para la asignación de las rutas escolares de verano el 25 de junio, demostró el nivel de unidad verdaderamente histórico del sindicato BSBD.

La manifestación fue el inicio de una campaña en toda la ciudad para la jubilación con dignidad. Los/as miembros del sindicato planean informar a la empresa First Student, al Departamento de Educación y al alcalde Thomas Menino, que ellos/as exigen respeto – ¡ahora!

Habrá resoluciones del Consejo de la Ciudad, audiencias, trabajo de prensa y una amplia campaña de difusión dirigida a padres y madres, estudiantes, comunidades religiosas y a toda la comunidad de Boston. Los materiales incluyen literatura, pegatinas, carteles e insignias. Una petición en el internet se está preparando exigiendo ¡”Jubilación con Dignidad AHORA”!

 
 
Por Leilani Dowell
Nueva York

Al acercarse el décimo aniversario de los eventos del 11 de septiembre del 2001, activistas y miembros de la comunidad se están organizando para hacer frente a una manifestación racista que está siendo planeada para ese día por las fuerzas anti-musulmanas.

La Movilización de Emergencia Contra el Racismo, la Guerra y la Intolerancia Musulmana, una amplia coalición formada en el 2010, ha vuelto a convocar una manifestación y está llevando a cabo una serie de reuniones en la ciudad de Nueva York. El grupo celebró exitosamente una contra protesta de 10.000 personas el 11 de septiembre del 2010, ahogando así un mitin racista mucho más pequeño que protestaba la construcción de un Centro Islámico en las inmediaciones de la Zona Cero.

Este año, con toda la fanfarria que rodea el décimo aniversario, la Movilización dice, “Es más importante que nunca no permitir que estos promotores del odio racista sean las únicas voces que hablen a los medios de comunicación y al mundo. Es primordialmente importante contrarrestar, en este período de crisis económica, a las fuerzas que quieren culpar a los/as inmigrantes y a los/as musulmanes/as por los recortes en los servicios sociales, el aumento del desempleo y las continuas guerras”.

Haciendo hincapié en el peligro de permitir que estas fuerzas racistas continúen sin control, la Movilización señala que dos de los principales organizadores de la protesta anti-musulmana —Pamela Geller de la organización Alto a la Islamización de América y Robert Spencer, del Observatorio de Jihad — fueron citados extensamente en un manifiesto escrito por Anders Breivik, el racista extremista que llevó a cabo el asesinato masivo de 77 personas en su mayoría jóvenes en Noruega el 22 de julio.

Para más información y para apoyar la concentración del 11 de septiembre, visite www.IACenter.org/muslimsolidarity.

 
 
Lo siguiente ha sido extraído de un correo electrónico emitido por el Comité Internacional para la libertad de los 5 Cubanos (www.thecuban5.org).

El 13 de agosto, más de 200 trabajadores/as, dirigentes sindicales y activistas comunitarios/as se reunieron en el salón del sindicato United Service Workers para participar en un evento en solidaridad con los Cinco Cubanos. Ese mismo día René González, uno de los Cinco, pasó otro cumpleaños en prisión lejos de sus seres queridos.

Los/as asistentes al evento pudieron ver una exposición de caricaturas políticas de Gerardo Hernández. También vieron un breve vídeo de Danny Glover y otro sobre la campaña de los sindicatos británicos en apoyo a los Cinco.

Esta reunión marcó la primera vez que un sindicato de Estados Unidos organiza un evento únicamente para informar a su base y al liderazgo de la colosal injusticia actual que se comete contra los Cinco Cubanos. El objetivo era ampliar la exposición del caso — que está boicoteada por los medios de comunicación [corporativos] — para [que lo sepa] el movimiento sindical estadounidense y pedirles unirse a la lucha.

Tony Woodley, ex presidente de UNITE, el sindicato más importante en Inglaterra, viajó a Los Ángeles para participar en el evento. Habló sobre la importancia de la solidaridad: “No se equivoquen sobre esto, se trata de un acontecimiento histórico. Los Cinco Cubanos reciben un gran apoyo a nivel internacional, pero este no es el caso en los Estados Unidos. La solidaridad es absolutamente crucial en este caso; la lucha política será decisiva para el retorno de los Cinco a Cuba”. Woodley compartió un conmovedor encuentro que tuvo con las familias de los Cinco en su última visita a Cuba. “Los Cinco y sus familias son todas personas con gran orgullo, y nada romperá su espíritu”.

Trabajadores/as y dirigentes sindicales representaron un número de sindicatos del sur de California, incluyendo maestros, músicos, electricistas, trabajadores del sector de servicio, transporte y saneamiento, entre otros. Mike García, presidente del sindicato United Service Workers West, [afiliado a la Unión de Empleados de Servicios], recordó a la audiencia que la lucha es la única herramienta que tienen los/as trabajadores/as en su lucha por la justicia. “La lucha por la libertad de los Cinco Cubanos debe ser parte de la lucha de los/as trabajadores/as de EE.UU., porque es parte de la misma lucha”.

Cristina Vázquez de Workers United (Trabajadores Unidos) explicó brevemente quiénes son los Cinco Cubanos, diciendo: “muchos de ustedes están aprendiendo sobre los 5 Cubanos por primera vez ... porque esta historia se ha mantenido fuera de los medios de comunicación. Cada día luchamos contra la injusticia, y una de nuestras luchas más grandes ha sido la reunificación de familias y la reforma inmigratoria. Esta lucha no es diferente; aquí tenemos esposas, hijos y padres que han sido separados durante 13 años. Tenemos que ser la voz de las familias de los Cinco Cubanos. Tenemos que ser la voz aquí para el pueblo de Cuba que quiere a sus Cinco Héroes de regreso a casa”. Vázquez alentó al público a recoger postales diseñadas por el sindicato que ella representa para que se envíen al Presidente Obama pidiendo la liberación de los Cinco.

Alicia Jrapko del Comité Internacional por la Libertad de los Cinco Cubanos habló sobre las diferentes campañas en los Estados Unidos que difunden información sobre el caso. Jrapko explicó que se trata de un caso de derechos humanos y justicia básica. “Estos hombres vinieron a los Estados Unidos desarmados, simplemente para defender a su país de los ataques terroristas procedentes de suelo estadounidense. Con una firma Obama puede liberarlos”.

Miembros del Comité Internacional presentaron placas en nombre de los Cinco Cubanos a Woodley, García y Vázquez. Otra placa fue otorgada a Natasha Hickman, editora de Cuba Sí!, una publicación en solidaridad con Cuba producida por sindicatos en el Reino Unido.

Una mesa con información recibió mucha atención de la gente que se registraba para recibir actualizaciones y tomar cientos de tarjetas postales para enviar a Obama. También compraron muchas copias del nuevo documental, “Will the Real Terrorist Please Stand Up?” (Por favor, ¿puede ponerse en pie el verdadero terrorista?).

 
First Post! 09/08/2011
 
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